Asociación por los Derechos de Animales Abandonados
Association for the Rights of Abandoned Animals
CIF: G29463635

Nuestros Exitos

Finales felices: Liddie y Dino

Betty y Louise - Mother (residente en Yorkshire) e hija (residente en Londres) en el Reino Unido han adoptado a perros rescatados de ADANA. Louise adoptó a Liddie en agosto de 2014, y ésta se ha convertido en una gran embajadora de ADANA, al mostrar lo gratificante que puede ser adoptar a un perro de ADANA. Sin duda ha sido determinante en que Betty haya adoptado a Dino en febrero de 2016.

Liddie llevaba tres años y tres días esperando su hogar definitivo cuando Louise (que buscaba otro perro tras haber perdido a su adorada Molly en noviembre de 2013 a la edad de 12 años) la vio en la página web de ADANA:
"Recuerdo haber empezado a mirar la lista de nombres empezando por la A, mirando a todos los perros, todos ellos encantadores perros que necesitan un hogar, pero cuando llegué a la L y vi a Liddie… parecía tan triste y tan tímida, y tan desaliñada que aunque seguí mirando perros tuve que volver a mirar su foto y a leer su historia que, como tantas otras, era una historia triste. La encontraron abandonada en la calle, ADANA la rescató y el personal y los voluntarios la cuidaron y quisieron tanto tiempo que se hizo mayor. Sus posibilidades de conseguir un hogar se reducían a medida que el tiempo pasaba, pero para mí fue amor a primera vista, no puedo explicarlo. Llamé a ADANA al día siguiente. Helen, que fue quien contestó el teléfono, parecía sorprendida y me preguntó qué me había hecho elegirla, a lo que contesté que honestamente no lo sabía - es algo que sigo sin poder explicar. Sea como sea, llegó a su hogar definitivo en las afueras de Londres el 22 de agosto de 2014.

"Es amable, dulce, muy relajada. Es muy inteligente y fue muy fácil adiestrarla. También es una corredora muy rápida y su pasatiempo favorito es encontrar y perseguir ardillas en el bosque. Es silenciosa, pero a veces se pone un poco mandona, como cuando quiere que la acaricies o cuando decide que su hermano Bentley está demasiado alterado.

"Por desgracia, sin que ADANA o yo tuviéramos conocimiento de ello, tenía Leishmaniasis, que no se manifestó hasta abril de 2015. Después del diagnóstico y de unas semanas de inyecciones y muchas pastillas, se ha recuperado muy bien. Es cosa del destino, creo yo, porque si hubiera sabido antes de traerla que estaba enferma, a lo mejor habría cambiado de idea, y estoy muy feliz de no haberlo hecho porque ahora no me imagino mi vida sin ella. Ahora está un poco canosa y quizás es más vieja de lo que pensamos, pero esto no la frena. Suele parecer un poco huraña en las fotografías, pero estoy segura de que no es así cómo se siente, creo que se describiría a sí misma como satisfecha."

La historia de Dino es completamente diferente:
Llegó a ADANA de mano de su dueño quien, por alguna razón inexplicable, decidió tras 7 años que ya no lo quería. Estaba petrificado y le encontraron un hogar de adopción con Gemma Harris. Betty, la madre de Louise, era miembro del grupo de facebook de ADANA desde que Louise le habló de ADANA tras la adopción de Liddie. Betty había perdido a sus perritas, ya mayores, Suzie y Chloe hacía un tiempo cuando vio la fotografía de Dino a las pocas horas de ser publicada. Se enamoró de su carita y sus orejotas y pensó que parecía perfecto para lo que ella sabía que podía ofrecerle. El proceso de adopción fue rápido y estaba ya en marcha a un día de ser entregado, y todos los trámites para su pasaporte de vacunas y su transporte fueron como la seda.

Gracias al fantástico personal y a los voluntarios de ADANA, así como a su madre de acogida, Gemma Harris, Dino recibió cariño y cuidados antes de su viaje a Reino Unido y Betty pudo enterarse de cómo se iba a portar antes de que llegase a su hogar definitivo el 29 de febrero de 2016. Dos horas después de su llegada por la mañana temprano decidió sentirse como en casa y cuando betty subió a la planta de arriba, él la adelantó, saltó encima de la cama y se metió debajo del edredón, quedándose así dormido. Por suerte para Dino los otros perros de Betty solían hacer exáctamente lo mismo. Es un poco descarado y le encanta jugar a la pelota, se lleva bien con todo el mundo, incluso sabe jugar suave con el bisnieto de Betty jack, de un año. Dino está bien educado y ha recibido una segunda oportunidad en su nuevo hogar definitivo. “ Creo que se describiría como afortunado y feliz."