Asociación por los Derechos de Animales Abandonados
Association for the Rights of Abandoned Animals
CIF: G29463635

Información y consejos sobre perros

Servicio de adopción - Instalándose

Un mensaje de la adiestradora de perros y miembro de ADANA Viv Eales

El momento de traer a un perro a casa desde la perrera es emocionante, pero no hay que olvidar con la emoción del momento cómo es la transición para el nuevo miembro del hogar. Algunos perros se adaptan rápidamente y otros necesitan hacerlo poco a poco, ten en cuenta que mientras tú te haces a los cambios que el perro trae a tu vida, el perro está haciendo lo mismo.

El mejor momento para traer a un perro a casa es cuando al menos un miembro de la familia dispone de tiempo para pasarlo con él durante el periodo de adaptación, a ser posible dos semanas. No es recomendable traer un perro si no va a haber nadie en casa durante el periodo de adaptación ni se recomienda que te quedes en casa 24/7 colmando al perro de atenciones para luego dejarlo solo durante horas cuando tienes que volver al trabajo. Se puede alcanzar un equilibrio saludable dejándole espacio para investigar, explorar y experimentar el nuevo entorno y prestándole atención cuando consideres que lo necesita. Si se acostumbra a estar separado de ti de forma gradual, durante periodos cortos, se adaptará mucho mejor cuando tengas que ausentarte periodos más largos.

Puede que tardes un poco en encontrar el perro adecuado para tu familia, pero si eres diligente en tu búsqueda tú y tu perro disfrutaréis de la recompensa Hablo desde mi propia experiencia porque ahora mismo, mientras escribo este artículo, mi propia perra, que fue vagabunda durante seis años antes de ser capturada, está acurrucada a mi lado en el sofá. Es una perra feliz y equilibrada y ha traído mucha felicidad a nuestras vidas ¡como hacen tantos otros perros rescatados!

Los primeros días son críticos, he aquí algunas ideas y consejos que te ayudarán:

Antes de llevar al perro a casa. Cuando hayas elegido al perro (o cachorro) asegúrate de que has preparado todo lo necesario en casa antes de llevarlo. Es preferible que te hagas con una cama, collares, correas, comida, juguetes y cualquier otra cosa que necesites para tu nueva mascota antes de que lo lleves contigo. Además, si dispones de jardín es recomendable que verifiques que es seguro, para no perderlo ahora que lo tienes. Si vas a permitirle usar una terraza o balcón verifica también que es seguro, que no puede saltar por encima de la pared o barandilla y que dispone de refugio para el frío y el calor. ¡Recuerda que NINGÚN PERRO debe pasar horas solo en un balcón o terraza!

Ir a casa. Cuando hayas tomado una decisión y estés preparado para sacarlo del refugio llévalo directamente a casa. Por muy tentador que sea hacer una parada para enseñárselo a tus amigos y a tu familia, mientras antes lo lleves a casa, antes podrá adaptarse a su nueva vida. Es importante rodearlos de calma y rutina para que esta adaptación sea más rápida.

Verifica la seguridad. Asegúrate de que el perro va con la correa siempre en el camino a casa. Si puedes lleva contigo a alguien que pueda ayudarte con el perro en el coche, por si el perro está nervioso o inseguro. Además así será más fácil llevarlo del coche a casa sin preocuparse por que el perro pueda intentar escapar.

¡No tengas prisa! Una vez en casa no tengas prisa por hacerlo entrar, déjalo olisquear a sus anchas fuera en el jardín/patio/balcón (siempre con correa), con suerte querrá hacer sus necesidades, lo que le ayudará a entender dónde hacerlas más adelante!

¡En casa! Cuando entréis en casa el perro deberá estar sujeto con la correa durante un rato para enseñarle poco a poco el nuevo entorno. Llévalo hasta su cama, enséñale dónde están los cuencos de la comida y del agua y, en general, permítele reconocer el terreno. Quítale la correa cuando el perro se encuentre cómodo, pero recuerda cerrar las puertas al exterior, por si acaso.

Presentaciones. Intenta no abrumarlo, ¡los primeros días dan bastante miedo! Si puedes, haz las presentaciones a los miembros de la familia uno por uno, así tendrá la oportunidad de reconocer el olor y el aspecto de cada uno. No intentes acelerar las cosas, y cuenta con unos cuantos días de adaptación (¡tanto para ti como para el perro!).

¿Problemas? Si, tras un periodo de asentamiento, tienes problemas, ¡busca ayuda! No hay nada malo en contar las cosas que no son como las esperabas y, en ocasiones sólo es necesario hablar con un entrenador o experto en comportamiento para solucionar el problema. Al fin y al cabo ¡es nuestro trabajo!