La banda es impresionante: se compone de estudiantes de entre 14 y 18 años con un aplomo y una profesionalidad que no parece propio de sus edades. Cuatro vocalistas y 20 músicos hicieron que el público se levantase y bailase las canciones de Duke Ellington y Glenn Miller.

La banda no cobró por la actuación y conseguimos recaudar unos 1.400 € para ADANA. Queremos dar las gracias a Trisha y su equipo en el bar, a Helen, que estaba de cumpleaños, a la familia de Helen por encargarse de controlar la puerta, a Mary e Ian por encargarse de ir a buscar la paella para dar de comer a la banda tras el concierto, y al Director del Instituto Monterosso por cedernos el salón de actos para la ocasión. La banda volverá, aunque seguramente no sea hasta dentro de otros cuatro años. Nos os los perdáis.






